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¡Carlo Acutis ya es beato!

Festividades > 2020 > Septiembre
¡Carlo Acutis ya es beato!
- “Carlo Acutis, laico, que, con el entusiasmo de la juventud cultivó la amistad con el Señor Jesús poniendo la Eucaristía y el testimonio de la caridad en el centro de su vida, desde ahora en adelante será llamado Beato y se celebrará el 12 de octubre”

Por: Alejandra Villegas
CATOLIN
Beatificación de Carlo Acutis. Foto por: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

Xalapa, Ver. 10 Oct 20. 11:50 hrs. (CATOLIN). - El cielo y la tierra está de fiesta, Carlo Acutis, el joven italiano fallecido en 2006 de leucemia, conocido como el “Ciberapóstol de la Eucaristíaha sido nombrado beato en una ceremonia celebrada en la Basílica de San Francisco de Asís, este sábado 10 de octubre.

 
    La celebración dio inicio con el rito de beatificación, momento donde el Cardenal Agostino Vallini leyó en latín la Carta Apostólica con la fórmula de beatificación: “Nosotros, acogiendo el deseo de nuestro hermano Domenico Sorrentino, Arzobispo-Obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino, de muchos otros hermanos en el episcopado y de muchos fieles, después de haber obtenido la autorización de la Congregación para las Causas de los Santos, con nuestra autoridad apostólica concedemos que el Venerable Siervo de Dios, Carlo Acutis, laico, que, con el entusiasmo de la juventud cultivó la amistad con el Señor Jesús poniendo la Eucaristía y el testimonio de la caridad en el centro de su vida, desde ahora en adelante sea llamado Beato y que cada año se celebre en los lugares y según las reglas establecidas por el derecho, el 12 de octubre, día de su nacimiento al cielo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”.


 
    Luego de haber leído la Carta Apostólica, la reliquia del nuevo Beato se trasladó en procesión hasta el altar, donde se adornó con velas y flores.

 
    Mientras se llevaba a cabo la veneración de las reliquias, el coro y la asamblea entonaron el himno dedicado al Beato Carlo Acutis: “La Iglesia de Cristo saluda festejando a su joven hijo. ¡Oh, Carlo beato! El Corazón de Cristo busca con celo dentro de la Iglesia. ¡Oh, Carlo beato!”.

 
    Al término de la veneración, el Cardenal Agostino procedió con la ceremonia. Durante la homilía recalcó las palabras del Evangelio de Juan, con las que Jesús se dirige en la última cena a sus discípulos y los exhorta a permanecer unidos a Él como las ramas a la vid: “Quien permanece en mí y yo en él, da mucho fruto, porque sin mí no pueden hacer nada".

 
    Explicó que la imagen de la vid y las ramas es “muy elocuente para expresar cuánto es necesario para el cristiano vivir en comunión con Dios”.

 
    En cuanto a la ceremonia de beatificación dijo “Queridos hermanos y hermanas, hoy nos sentimos especialmente admirados y atraídos por la vida y el testimonio de Carlo Acutis, a quien la Iglesia reconoce como modelo y ejemplo de vida cristiana, proponiéndolo sobre todo a los jóvenes. Es natural preguntarse: ¿qué tenía de especial este joven de 15 años?”.

 
    Añadió que, “Era un joven normal, sencillo, espontáneo, simpático (basta mirar su fotografía), amaba la naturaleza y los animales, jugaba fútbol, tenía muchos amigos de su edad, se sintió atraído por los medios modernos de comunicación social con los que transmitió el Evangelio”.

 
    Desde pequeño -lo testimonia su familia- sintió la necesidad de la fe y tenía su mirada dirigida hacia Jesús. El amor a la Eucaristía fundó y mantuvo viva su relación con Dios. A menudo decía “La Eucaristía es mi autopista al cielo”. Cada día participaba en la Santa Misa y permanecía durante mucho tiempo en adoración ante el Santísimo Sacramento. Carlo decía: "Se va directo al cielo si te acercas todos los días a la Eucaristía”.

 
    El testimonio de su fe fue lo que lo llevó a emprender con éxito una obra de asidua evangelización en los ambientes que frecuentaba, tocando el corazón de las personas que encontraba y despertando en ellas el deseo de cambiar de vida y acercarse a Dios.

 
    Carlo sentía una fuerte necesidad de ayudar a las personas y descubrir que Dios está cerca de nosotros y que es hermoso estar con Él para disfrutar de su amistad y de su gracia. Para comunicar esta necesidad espiritual utilizó todos los medios de comunicación social, animando a utilizar los medios al servicio del Evangelio, para alcanzar el mayor número posible de personas y hacerles conocer la belleza de la amistad con el Señor.

 
    Era muy devoto a la Virgen. Rezaba cada día el Rosario, se consagró varias veces a María para renovar su afecto por ella e implorar su protección.

 
    “Por lo tanto, oración y misión: estos son los dos rasgos distintivos de la fe heroica del beato Carlo Acutis, que en el transcurso de su vida breve lo llevó a encomendarse al Señor, en todas las circunstancias, especialmente en los momentos más difíciles. Con este espíritu vivió la enfermedad que enfrentó con serenidad y lo condujo a la muerte. Carlo se abandonó entre los brazos de la Providencia y bajo la mirada materna de María repetía: “Quiero ofrecer todos mis sufrimientos al Señor por el Papa y la Iglesia. No quiero ir al purgatorio, quiero ir directo al Cielo””, dijo el Cardenal.

 
    “Queridos hermanos y hermanas, la Iglesia hoy se regocija porque en este joven beato se cumplen hoy las palabras del Señor: “Yo he elegido a ustedes y los he constituido para que vayan y lleven mucho fruto”. Y Carlo fue y llevó el fruto de la santidad, mostrándola como meta al alcance de todos y no como algo abstracto y reservado para unos pocos. Su vida es un modelo particularmente para los jóvenes, para no encontrar justificaciones no solo en los éxitos efímeros, sino en los valores perennes que Jesús sugiere en el Evangelio, es decir, para poner a Dios en primer lugar en las grandes y pequeñas circunstancias de la vida, y para servir a los hermanos especialmente los últimos”, agregó.

 
    Carlo, finalizó su homilía el Cardenal Vallini, “testificó que la fe no nos aleja de la vida, sino que nos sumerge profundamente en ella, indicándonos el camino concreto para vivir la alegría del Evangelio. Depende de nosotros seguirlo, atraídos por la fascinante experiencia de Carlo para que nuestra vida pueda brillar de luz y esperanza. Beato Carlo Acutis, ruega por nosotros.

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